De tanto llorar, ya no lloro.
De tanto sentir, ya no siento.
De tan poco reir, ya no rio.
De tanto intentar cambiar, ya no lo intento.
De tanto pensar, ya no pienso.
De tan poco expresar, ya no expreso.
De tanto observar, ya no observo.
De tanto imaginar, ya no imagino.
De tanto analizar, ya no analizo.
De tan poco hablar, ya no hablo.
De tanto leer, ya no leo.
De tanto escribir, ya no escribo.
De tan poco vivir, ya no vivo.
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1 comentario:
De tanto morir, empieza a vivir.
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